Tzedaká · Impulsa Tu Alma

Este trabajo llega gratis
a decenas de miles.
Sostenelo.

Sin publicidad, sin sponsors y sin equipo. Si algo de lo que hago te dio algo alguna vez, esta es la forma de que siga existiendo.

El Rabino Jizky Ravel trabajando en la raíz de un árbol mientras sus hijos juegan en las ramas

Así trabajo: en la raíz, mientras ellos están en las ramas.

Te quiero contar algo que quizás no sabés.

Cuando me escribís, del otro lado no hay un equipo. Estoy yo. Yo grabo los videos, yo escribo los informes a mano, yo respondo cada mensaje —a veces cien por semana— y yo apago la luz. No hay call center, no hay secretaria, no hay institución detrás.

Todo lo que subo es gratis: las clases, el Tikún, los videos, las respuestas. Y va a seguir siendo gratis, porque así entiendo yo esto. Pero gratis para vos no significa gratis para mí. Tengo una familia, cuatro hijos, y esto me lleva la vida entera.

Durante siglos, así se sostuvo la Torá: no con clientes, sino con gente que decidía que valía la pena que existiera. Eso es la tzedaká — y no es caridad: la palabra viene de tzedek, justicia. Es hacer justicia con lo que recibiste.

Si este trabajo te dio algo —una idea, un consuelo, una respuesta a las tres de la mañana— sostenelo. Con lo que puedas, todos los meses.

Rabino Jizky Ravel 🕎

Sostenedores de Impulsa Tu Alma

Un aporte mensual, del monto que puedas. A cambio no te prometo ningún producto: te prometo que esto siga vivo — y que rece por vos y los tuyos cada mes.

¿Preferís una sola vez, o el monto lo elegís vos? Dar una vez, el monto que quieras →

Dedicá una clase 🕯️

La forma más antigua de sostener la Torá: un aporte único que lleva el nombre de quien vos elijas. La dedicatoria se anuncia al comienzo del material y queda para siempre.

י

$10

aporte único

Un video corto
Tu dedicatoria mencionada al inicio.

El más elegido

חי · Jai

$18

aporte único

Una clase completa
Dedicatoria al inicio y en la descripción, para siempre.

ל״ו · Doble Jai

$36

aporte único

Un mes entero
Todo el contenido del mes lleva tu dedicatoria.

Cómo se hace, en 2 pasos:

1. Poné el monto que elegiste acá 👉 Hacer mi aporte (el monto lo escribís vos). Si preferís transferencia, Mercado Pago o Western Union, están todos más abajo.

2. Mandame un WhatsApp con el nombre y el tipo de dedicatoria 👉 Enviar mi dedicatoria

Los tres tipos de dedicatoria: leilui nishmat (elevación del alma de quien partió) · refuá shleimá (sanación de quien la necesita) · en zjut (por la brajá de alguien: un hijo, un casamiento, una parnasá).

¿Querés dedicar por otro monto o en otra ocasión? Escribime igual y lo vemos.

Todos los medios de pago

Estés donde estés, hay una forma. Si la tuya no está acá, escribime y la resolvemos.

Por qué esto importa

Esto me lo escribió Gustavo, en público, sin que yo le pidiera nada.

"Sigo tu contenido desde hace rato. Me ayudaste en momentos muy difíciles de depresión aunque no lo sepas, Rabino. Y siempre promoviendo Emuná y Simjá. Tu tarea es motivadora, Rav. (…) Sé de la soledad que enfrentan muchas personas con problemas de salud mental. Nunca pare con su lucha espiritual de reflotar la neshamá del caído."

— Gustavo Alfredo Llanos

Testimonio de Gustavo Alfredo Llanos

"Me siento muy agradecida con el Rabino Jizki y su agradable esposa Deborah. Ellos infunden información que me llega al alma, me levantan el ánimo."

— Gladys Kitagawa

"Sus enseñanzas son profundas y conmovedoras. Se siente el amor por la búsqueda de lo profundo y la alegría por transmitir conocimiento."

— Ivanna Cristina Pérez

Gustavo nunca me pagó un peso. Y está bien: nada de lo que le llegó era pago. Eso es exactamente lo que estás sosteniendo si decidís hacerlo — que lo que salva a alguien a las tres de la mañana siga siendo gratis, para el que sea.

¿No podés dar dinero?
Podés dar algo que vale igual.

Y esto no es un consuelo. En la Torá, la tzedaká más alta no siempre es la de la billetera: a veces es la palabra que abre una puerta para otro.

Tu testimonio hace algo que yo no puedo hacer solo: convence a la persona que está a las tres de la mañana buscando una respuesta, y que no me conoce ni me va a creer a mí. A vos sí.

Si algo de lo que hago te sirvió alguna vez —una clase, un video, un mensaje, un Tikún— contalo. Con tus palabras, dos líneas, como te salga. Eso vale tanto como un aporte, y algunos días vale más.

Preguntas honestas

¿Esto es una donación o estoy comprando algo?

Es tzedaká. No estás comprando nada: estás haciendo que exista algo que llega gratis a miles de personas. Los informes y programas son otra cosa, y tienen su precio aparte.

¿Puedo cancelar cuando quiera?

Cuando quieras, sin explicaciones y sin dramas. Es un aporte libre, no un contrato.

¿Y si no puedo dar nada?

Entonces no des nada, y seguí recibiendo todo igual. En serio. Nada de lo gratuito se vuelve pago porque no puedas colaborar — el que puede sostiene al que no puede, y así fue siempre.

¿A dónde va la plata?

A que este trabajo siga: mi tiempo, las herramientas, el alojamiento de las páginas, los materiales — y la mesa de mi familia. Sin intermediarios.