נ״ב
Vivir con Mashíaj y no morir en el intento.
Si llegaste acá de rebote y no sabés bien de qué va, poné play. En unos minutos vas a entender el libro entero y, sobre todo, vas a saber si te está hablando a vos.
Un día te topaste con los discursos del Rebe de los años 5751–5752 y algo se rompió adentro tuyo. Descubriste que el Mashíaj puede llegar ahora mismo. Que la mesa ya está servida. Que el exilio, en el plano que de verdad importa, ya terminó.
Y desde entonces no podés vivir igual. Pero el mundo alrededor no cambió. Tu familia, tu comunidad, tu trabajo siguen como si nada. Esa grieta entre lo que sabés y lo que ves es, a veces, casi insoportable.
A eso le puse un nombre: el Síndrome de Nun Beis. Y este libro es el mapa para atravesarlo sin romperte ni apagarte.
Es una novela y es un manual. Aryeh, un panadero común, recibe un audio un martes cualquiera y su vida se parte al medio. Su maestro, Reb Natan, lo acompaña. Cada capítulo tiene tres tiempos: la historia, la enseñanza jasídica y una práctica para tu semana.
“El síndrome no se cura. Se habita.” Y este libro te enseña cómo — sin morir en el intento.
El libro ya está impreso y disponible. Buscá abajo la que te corresponde.
Recibís el libro físico, impreso acá. Sin aduana, sin dólares y sin esperar tres semanas.
Precio final del libro. El envío se calcula según dónde estés y lo cerramos por WhatsApp.
¿Son muchos, para un grupo o una institución? Poné la cantidad igual y lo vemos por cantidad.
Se abre el chat con el pedido ya escrito. Ahí cerramos envío y pago.
No completes el formulario de al lado: ese envío es solo dentro de Argentina. Si estás en cualquier otro país, tu camino es Amazon, y es directo.
Precio y envío según tu país, en tu moneda. Lo ves en Amazon antes de pagar.
¿Vivís en Argentina pero preferís el Kindle? También lo tenés ahí.
Tu tzedaká
acelera la Redención.
¿Querés vivir Mashíaj ya, en la práctica, y no solo entenderlo? Uno de los caminos más directos es el más chiquito: una moneda, ahora, dada con la intención de que llegue hoy.
El Rebe lo repitió sin descanso: la Redención no llega por un gesto enorme, llega por la acumulación de actos concretos. Estudiar estos temas es uno. Sostener que otros puedan estudiarlos es otro.
Con lo que pongas acá se imprimen ejemplares para quien no puede comprarlo y se sostiene la difusión de estos temas en español. Sin dedicatorias ni contraprestación. Solo tzedaká.
Si querés que sepa que fuiste vos, mandame un mensaje. Si preferís que no lo sepa nadie, mejor todavía.
“No el rayo del cielo.
La hormiga.”
Un capítulo más, una moneda más, un amor más.